Todavía no
En una de las citas de la entrevista a Felipe Calderón, realizada por Javier Moreno y publicada en el diario El País el pasado 27 de marzo, se dice: " Tenemos poderes muy fuertes, separados e independientes; hay elecciones regulares, libertad absoluta para publicar. México es un país que funciona". El problema es que yo no creo que sea así. Todavía no se nos olvida el caso Aristegui en febrero de este año. Entendiendo las palabras de Calderón, la comunicación en México va de acuerdo a la Teoría de Libertad de Prensa en donde la edición debe estar libre de cualquier tipo de censura. Aquí no pasa eso, aunque el Presidente quiera dar la errónea impresión de que todo es bonito y perfecto en cuestiones de información transmitida a los ciudadanos. Ese, por desgracia, no es el México en que vivimos. Si así fuera, las comunicaciones no estarían en manos de dos empresas únicamente. Más bien creo que México continúa con un modelo autoritario, con la diferencia de que ahora se da más información de que el ciudadano puede cambiar las cosas porque puede mostrar sus inconformidades; aunque sólo es cuestiones de apariencia. México no es un país que funciona. Todavía no.
Claro que nunca serán los mismos conflictos de un país a otro, pero tenemos problemas tan fuertes como casi todos los países de Latinoamérica, si no es que todos. Aunque también es bien fácil decirle a alguien extranjero que no pasa nada, porque aunque obviamente ellos tienen una visión externa de todo lo que pasa aquí, esa visión podría cambiar un poco si se lo dice alguien que está dentro de esto, y más si es alguien como el Presidente de la Nación. Lo curioso es que lo haya dicho a un medio externo a nuestro país. Si lo dijera aquí habríamos muchos que levantaríamos la mano para decir que no es cierto.
No es un hecho del cual tengamos que sorprendernos, así ha sido la política en cuestiones de comunicación a lo largo de los años en México. Ya no podemos alarmarnos, ahora hay que hacer, hay que movernos para intentar que eso cambie.
Sí, hay que movernos. Opino exactamente lo mismo, ¿qué va ha hacer usted?
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